martes, 13 de septiembre de 2011

Cuando el silencio habla

Abu Simbel. Verano de 2008. by Murasaki_Koe



Qué reconfortante es el silencio cuando se ansía,
y qué pesado cuando se guarda.
Y peligroso.
Porque se endurece. Y se enquista. Y se convierte en roca.
En testigo mudo que soporta el paso del tiempo. Que calla sin otorgar.
Que solo cuenta lo que los demás deducen. O pueden o quieren deducir.
Silencio para siempre. Hasta que llegue la muerte y lo entierre.
Y entonces la roca se convertirá en arena. Y ya no importará lo que presenció,
porque otros estarán mirando e intentado guardar silencio.
O tal vez, hablar.





sábado, 23 de julio de 2011

Querido príncipe azul. Carta II

Querido príncipe azul. Carta II by Murasaki_Koe




Querido príncipe azul:



He pensado mucho sobre lo nuestro y me temo que debo cortar contigo.
Sé que te sorprenderá mucho esta decisión porque no habrás notado ninguna señal que te lo indicase de antemano. Y ahí está el problema: Te he mostrado más señales que en una autoescuela, amor mío...
Mi príncipe, eres y serás lo más perfecto que existe, precisamente porque no existes. Eso te hace irresistible, apetecible, sexy...inalcanzable.
Y será que una va madurando, por no decir cumpliendo años, pero lo de inalcanzable ya me toca un poco la moral. Como te dije en mi anterior carta, ansío mi propia corona. Y no voy a esperar a que nadie me la entregue por la generosidad de su corazón superior. La voy a coger porque la quiero y es mía. Me la he ganado por ser como soy: 
Imperfecta, insegura, algo volátil, pelín soberbia, retraída, soñadora, amante de mis seres queridos, de mis perros, de mis sueños, de mis deseos más altruistas y de los más terrenales...sí esos...por soñarte como te he soñado, por reconocer la naturaleza de tu existencia y saber cómo reflejarla en la mía...por intentar ser mejor persona, por conseguirlo a veces, por seguir intentándolo cuando es muy difícil, por disfrutar de las cosas pequeñas, por saborear los grandes placeres, por estar viva, alteza, por existir. 

No quería ponerme trascendental en esta carta, más que nada porque hoy estoy un poco guerrera, pero no lo he podido evitar. Aunque, tratándose de ti, es decir, de nosotros, merece la pena ponerse seria, respirar hondo y llegar a reconocer lo que me ronda y verdaderamente importa: 
Tu y yo somos uno......Vaya!...eso es una revelación, una que tú tal vez ya sabías. Ahora lo veo claro, por eso has sonreído condescendiente durante esta conversación. Sabías perfectamente que no iba a dejarte, verdad?. No puedo cortar contigo ni conmigo. Estamos unidos para toda mi vida...

Pero, querido príncipe, esto no cambia las cosas, voy a por la corona que está hecha a mi medida, pero ¿sabes qué? me alegra, profunda, íntimamente, que sigas estado ahí, oh ser impresionante de mis avernos y cielos .

Buenas noches amado. Y no me esperes despierto. Te adoro, pero hoy no voy a soñarte, estoy demasiado entusiasmada con mis descubrimientos. Tu descansa, hoy seré yo quien vele tus sueños.

Y más te vale soñar conmigo.







viernes, 15 de julio de 2011

Observar, respirar, observar.

Observar, respirar, observar. by Murasaki_Koe
(Vista de Roma desde el Castillo de Sant'Angelo).


Se asomaba con fingido desinterés tras un velo opaco que casi encubría su existencia.
Eso le hubiera gustado...
Y no me refiero a ver sin ser vista, sino a ocultar dicha existencia. 
Al hecho de no existir.







lunes, 30 de mayo de 2011

Una oración manifiesta



The guardian of the unseen by Murasaki_Koe

Dicen que custodias tumbas y espíritus.
Que adivinas el futuro de aquellos que agonizan.
Que percibes en los humanos lo que algunas personas son incapaces de notar.
Dicen que eras el compañero leal de las brujas. Aunque de eso, lo que sé a ciencia cierta es que os quemaron junto a ellas en la hoguera. Bárbaros ignorantes.
Dicen que tienes poderes sobrenaturales que manejas con ágil discreción. Igual que tu lado salvaje.
Si es cierto todo esto, guarda por favor mis secretos, custodia mis anhelos, percibe mi cariño y no me reveles mi futuro. Me he propuesto diseñarlo yo sola.
Pero no te alejes, te lo pido. Resulta muy agradable tener a un poderoso guardián cerca.



lunes, 18 de abril de 2011

Que no se diga que no lo intentamos

Perpetuo intento by Murasaki_Koe
Perpetuo intento.

A veces alcanzar una meta, un sueño o propósito resulta imposible por mucho que se intente.
O es que no lo intentamos de la forma correcta. 
Pero es que a veces la forma correcta es realmente compleja y esquiva.
Sea de la forma que sea, la huella de nuestros intentos, nos define tanto o más que nuestros éxitos o fracasos. 
Nos dignifica la voluntad. 
Rejuvenece nuestro espíritu. 
E ilumina nuestra oscuridad.
Podrán decir que es imposible, que no lo logramos o que no supimos conseguirlo.
Pero nunca, jamás, podrán decir que no lo intentamos continuamente.






domingo, 10 de abril de 2011

Negro profundo

















Como una tragedia griega plagada de víctimas.
Como una batalla perdida con antelación.
Como un animal amado que no volverá jamás.
Como un suspiro siempre oprimido por la confusión.
Como el tiempo. Como la muerte. Como la envidia.
Como todo aquello que no acaba de vivir.
Y todo lo que murió.
Así es lo que late cada día intentando no extraviar el ritmo. O huyendo de el.
Negro sobre negro. Negro oscuro e intenso. Negro de luto.
Un manto negro ante una inmensidad sin respuestas dignas. 
Tal es su vacío, que no merece siquiera preguntas.
Negro absoluto.



miércoles, 9 de marzo de 2011

Sonidos vacíos






Dicen, susurran, dejan caer, aseveran, dan pie a entender, cuchichean, gritan.
Oigo muchas palabras al día. Muchísimas. 
Oigo demasiado. Pero no escucho respuestas. 
Con tanto ruido resulta muy complicado.





jueves, 3 de marzo de 2011

Querido príncipe azul. Carta I

Como imagen de mis palabras, de nuevo una extraordinaria escultura de MITORAJ que tuve el placer de fotografiar.


Mi querido príncipe:
Después de tantos años, tu rostro siempre oculto ilumina una vez más mis textos secretos.
Tu voz, diseñada en el, para mí, registro perfecto, es la eterna melodía de los libros que leo.
Tus actos, siempre acertados, heroicos e intensos, siguen siendo las columnas griegas de los argumentos que ideo.
Mi querido príncipe, hoy sin embargo te escribo...para cantarte las cuarenta. Porque siempre, repito, ¡siempre estarás conmigo!, pero los tiempos cambian y yo con ellos.
Hoy quiero la corona, pero no la de consorte, sino la mía propia. 
Quiero saber qué hay tras una puesta de sol eterna.
Quiero saber si el caballo blanco que montas está sano y lo tienes bien cuidado.
Saber si, en igualdad de condiciones, tu y yo ganamos lo mismo.
Quiero el futuro perfecto en las novelas, y quiero mi futuro real donde yo soy quien toma mis decisiones.
Por favor, no te molestes, oh mi príncipe adorado, ¡con lo que yo te he soñado en mis sueños!!...no te vayas a enfadar porque no tienes derecho. Porque te he idolatrado rebasando el límite de la autoestima, porque te he dado mis mejores suspiros....y porque, seamos sinceros, no creo que estés tan bueno como aparentas si te quitas la armadura...
Mi querido príncipe azul, en este momento, esta que te escribe va a ocuparse de sus asuntos, así que no me esperes despierto...
Mi querido príncipe, a veces azul, a veces dorado, a veces negro, hoy no voy a soñarte...pero no te vayas muy lejos. Que aunque he aprendido que el mejor de los sueños es el que se vive aún sin haberlo soñado, ¿qué sería de la vida real sin un toque mágico y novelesco?.
Mi querido príncipe, hoy yo, no voy a soñarte...pero mañana buscaré un momento de calma para que juntos escribamos un nuevo pasaje.


Fdo: Tu doncella, tu par, tu creadora.





viernes, 25 de febrero de 2011

La magia de la protección

Me enamoré para siempre de la obra de Mitoraj en el Mercado de Adriano, Roma.
Más tarde, esas mismas esculturas llegaron a mi ciudad.
Rocé el cielo mientras sacaba esta foto.
 
Me gusta pensar que nuestras ilusiones son en realidad sensaciones que nos cuidan y protegen.
Porque siempre velan nuestro sueño haciendo que durmamos envueltos en la esperanza.
Aplacan nuestros temores compensando lo malo con lo que puede ser bueno.
Y reflejan la cara más amable de la persona que somos a través de nuestros deseos.
Las ilusiones son como ángeles custodios que forman parte de nuestra existencia.
Y ahora que lo pienso...para ser una persona que no cree en los ángeles, los nombro muy a menudo...En honor a la verdad, creo que ellos son una de mis ilusiones.


martes, 15 de febrero de 2011

Sin opciones

Curia Hostilia, sede del Senado. Foro romano. Roma.
Tomé esta foto extasiada ante tanta belleza. Mayo de 2010.
Tomamos decisiones libres a diario. Pero una verdad tan implacable como el tiempo es que no lo decidimos todo. Y aunque lo sabemos, siempre nos sorprende comprobarlo. Por eso, cuando sin previo aviso, nos quedamos sin opciones, arrugamos el entrecejo preguntándonos qué ha pasado. Miramos iracundos hacia ninguna parte porque no sabemos a quién exigir cuentas. Buscamos palabras que no llegan porque en el fondo poco se puede decir. ¿Qué es lo que ha sucedido realmente?
Algunos dirán que el destino ha golpeado. Otros que la suerte dejó de acompañarnos. Hay grupitos que afirmarán que un castigo divino nos ha alcanzado... y también que era imposible que no nos tocase porque le toca a todo el mundo...
Yo creo que durante esos golpes rozamos nuestro límite para palpar su forma y decidir cómo remodelarlo. Como si a tientas recorriéramos un laberinto interior buscando la salida. No es una forma tranquila de conocernos, pero es una exploración interesante. Porque yo creo que a veces no hay salida. Pero sí opciones:
Si el destino, o los demás, nos desconciertan con sus apariciones, ¿por qué no abrir una puerta interior que nos lleve a la sala de motores? ¿Por qué no derribar nuestros propios muros, con una demolición controlada, si el destino lo intenta a menudo arrasándolo todo a su paso?.
No creo que consigamos mucho si el susodicho se alía con circunstancias incontrolables, pero no quiero sentirme coartada. Necesito pensar y pensar lo que quiera. Tener mi propia puerta de salida o entrada. Tener opciones. Buenas o regulares. Prácticas o poéticas. Efectivas o simplemente humanistas. Tener siempre opciones. Es decir, tener libertad.
De la valentía para ejercerla, hablamos otro día...